Volver a uno mismo
Hay momentos de la vida en que todo parece en orden, las cosas discurren con normalidad y tenemos la sensación de dirigir nuestra vida.
En otros momentos, ya se por la situación general, o por la nuestra en particular, todo parece caer sobre nuestras cabezas y no podemos hacer otra cosa que seguir adelante esquivando las situaciones.
La angustia y el estrés se apoderan de nosotros y, realmente, no sabemos a donde nos llevará la vida y cómo podremos seguir adelante.
Todo ello nos aleja de la sensación de ser dueños de nuestra vida, sin posibilidades de encontrar relajación y momentos de paz.
En esa situación, encontrar en modo de interiorizar para ir en busca de nuestro espacio interior, nos será de gran ayuda para recuperar el control de uno mismo.
Necesitamos hacer un esfuerzo y obligarnos a parar, sea la situación que sea, la que estemos atravesando.
Todo podrá seguir pasando, pero uno mismo debe permanecer de la mejor manera, mientras las cosas pasan.
Estamos tan inmersos en atender lo que la vida humana nos demanda, a todos los niveles, que realmente olvidamos qué es estar con uno mismo completamente.
Actualmente, incluso cuando tenemos tiempo, solemos estar completamente volcados en la avalancha de información que nos llega, siendo consumidores de infinidad de información, que poco, o nada, tienen que ver con uno mismo.
Vivimos atrapados en una inercia donde evitamos reconocernos en nuestra realidad personal.
Todos seguimos la inercia que contemplamos en el exterior, es sin duda el modo más sencillo de estar. De esta forma, mostramos, también a los demás, que es lo natural, que así es la vida, dejarse levar por lo que se manifiesta.
Si no nos prestamos atención personal y directa, seguiremos las inercias hasta que nuestra vida termina y entonces, podremos decir que no hemos vivido realmente. Simplemente, fuimos continuadores de las situaciones que nos llegan.
¿Quién está presente en nuestra vida? ¿Damos salida y movimiento a ese ser interior que suele dejarse llevar por la inercia, o nos prestamos atención y vivimos desde la realidad consciente de uno mismo?
Todo lo que termina, no podemos ser. Todo lo que hacemos, termina y no podemos ser.
Cuando llevamos nuestra atención al que presta atención, o no presta atención, pero está, entonces, reconoceremos la naturaleza atemporal de nuestra realidad interior.
¿Podemos ser conscientes de uno mismo al margen de lo que pueda pasar, o lo que podamos estar haciendo?
Del mismo modo en que podemos observar cómo corre el agua por el río, del mismo modo podemos observar ese río de la vida mientras transcurre, y seguimos siendo el que observa.
Estamos tan entretenidos e inmersos en esas noticias que nos trae la vida, que no nos dejamos ni un momento para estar con uno mismo.
Si es importante estar bien informados, más importante es ser conscientes de estar presentes desde uno mismo en nuestra vida.
Podemos dedicar momentos donde no prestemos atención a ninguna cuestión exterior y nos prestemos verdadera atención a nuestro interior, que siempre está presente.
Lo primero que podemos observar es nuestro estado mental, todo su contenido, para en que dedicamos nuestra atención, y de qué forma estamos viviendo. Las emociones que más predominan y nos controlan. Los objetivos que nos imponemos y porqué.
Dedicar tiempo a reflexionar sobre nuestra situación y nuestras acciones, nos puede ser muy necesario, para empezar a dar pasos correctos, hacia recuperar nuestra vida.
Vamos a comprender de qué manera estamos siendo vividos y la manera en que perdemos nuestra energía.
En la mente colectiva hay muchas metas, objetivos y estados mentales con los que estamos conectados, formado parte de ello y cooperando globalmente en ese río que nos arrastra.
Hay que vencer la inercia de seguir en esa corriente que creemos que somos y que no podremos salirnos.