Bukka White nació en Houston, en un pequeño poblado de Mississippi el 2 de noviembre de 1909. Lo bautizaron con el nombre de Booker T. Washington White, como un homenaje al célebre educador negro, pero él siempre prefirió que lo llamaran Booker. Se sabe que al colaborar con Charley Patton fue algo definitivo para su estilo musical: canciones folclóricas mundanas basadas en campestres tradiciones africanas, un slide nervioso y una voz ronca, sonora y gutural. Pero el tocar en Memphis al lado de Frank Stokes, otro de los grandes del country blues, le proporcionó a Booker una mayor experiencia y conocimientos, tanto en composición como en armonía. Estuvo viviendo en Memphis durante dos décadas, donde ayudó a su destacado primo B.B. King en los inicios de su carrera. Y fue hasta 1963 que regresó a la escena musical. De ese modo, pudo disfrutar, por fin, de un éxito largamente merecido. A diferencia de otros viejos bluesmen, Bukka White continuó componiendo material nuevo, mucho del cual se puede encontrar en el disco Sky Songs de la disquera Arhoolie. El 26 de febrero de 1977, debido a un cáncer, falleció Bukka White, el hombre que decía recoger canciones del cielo. Mattie May Thomas, de quien no se sabe mucho, salvo que sus canciones fueron grabadas en 1939, por el famoso folclorista e historiador John A. Lomax en su búsqueda de los bluesmen «deportados» a la penitenciaría de Parchman. Asimismo, el crítico de jazz e historiador musical Ted Gioia, en su libro dedicado al blues del Delta, se limita a citarla como pionera y refrendar que se conoce exclusivamente por las grabaciones que hizo para Herbert Halpert durante los dos días que éste pasó grabando en la citada cárcel. Obviamente no preguntó cuál era su delito, sólo sabía que Mattie cumplía su tercera condena. Su franqueza y vehemencia resultó escalofriante, incluso para alguien acostumbrado a escuchar las rudas historias del blues. Aportó un par de piezas más: Workhouse blues y No mo’ freedom. Tampoco tenía una voz especialmente dotada, sin embargo, en sus inflexiones y giros vocales escondía algo más que las características bluesnotes. Se apreciaba un lamento en forma de crónica, una resignación envuelta en desengaño, una perversa confesión tras haber cometido un asesinato, o tal vez dos, quién sabe si tres… Ese blues era su declaración, la prueba del delito, pero también su forma de redimirse. Continuamos con Ishman Bracey, uno de los pioneros en el blues del Delta del Mississippi que a partir de la década de 1910 interpretó canciones en bailes regionales, partes de Juke Joint y otros eventos regionales en zonas rurales. Nació un 9 de enero de 1901, en Byram, Mississippi. Grabó por primera vez para RCA Victor en febrero de 1928, con Charlie McCoy en la segunda guitarra eléctrica. Bracey completó su carrera como documentalista en Paramount con una organización llamada New Orleans Nehi Children con Child Ernest Michall en el clarinete y Charles Taylor en el piano. En cuanto a su buen amigo Tommy Johnson, la producción documental de Ishman Bracey es escasa; Paramount lanzó dos títulos Low Down Blues y Set you back me during the night. Las primeras copias de los archivos de 78 rpm de Ishman Bracey se encuentran entre los artículos más apreciados por los entusiastas del blues. De las pistas de Bracey, Trouble Hearted Blues y Left Alone Blues se han vuelto muy apreciadas, sin embargo, en general, su función es bastante constante y escuchar su pequeño resultado en su forma completa ciertamente ofrece sus beneficios. Cerraremos con broche de oro, escuchando a John Lee Hooker, quien viera la luz en este mundo en Clarksdale, Mississippi, un 22 de agosto pero de 1917. En 1931 decide emigrar hacia el norte industrial, al igual que hacían muchos otros negros del sur en aquella época. Pasó por distintos estados y finalmente se instaló en Detroit durante la II Guerra Mundial. Allí consiguió un empleo en la industria del automóvil, cuyo sueldo consigue completar cantando en bares de los suburbios. Su carrera musical empezó en 1948 cuando consiguió el éxito con el single Boogie Chillum, cantado en un estilo medio hablado que se convertiría en su característica. Rítmicamente, su música era muy libre, peculiaridad que ha sido común entre los primeros músicos acústicos de blues del Delta. Su fraseado no estaba tan atado a los estándares de la mayoría de los cantantes y en este estilo informal e incoherente se fue diluyendo con la aparición de las bandas de blues eléctrico de Chicago pero, incluso cuando no tocaba solo, Hooker mantuvo su propio sonido. Un éxito, de muchos en su carrera, llegó en 1989 cuando junto a varias estrellas invitadas, incluyendo a Carlos Santana y su banda, Bonnie Raitt, Los Lobos, entre otros, grabó The Healer, con el que ganó un Premio Grammy.
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