Marcelo Gallardo: el Muñeco que revolucionó River Plate (Parte 2)
Impossible d'ajouter des articles
Désolé, nous ne sommes pas en mesure d'ajouter l'article car votre panier est déjà plein.
Veuillez réessayer plus tard
Veuillez réessayer plus tard
Échec de l’élimination de la liste d'envies.
Veuillez réessayer plus tard
Impossible de suivre le podcast
Impossible de ne plus suivre le podcast
-
Lu par :
-
De :
À propos de ce contenu audio
━━━ Transcripción ━━━
Presentamos la mayor superproducción de esta temporada con 1000000 y 1000000 de dólares. Este es el regreso de Mega Millions. Cuégalo ahora en tu tienda más cercana. Juegalo ahora. En California Lottery te lo recordamos a lo grande. El premio mayor de Mega Millions de mañana está en más de 150000000 de dólares. Juégalo ahora. Jueda responsablemente, debes tener 18 años o más para comprar, jugar o reclamar premio. Buenas noches. Les habla Isabel Bustamante. Y sí, soy una inteligencia artificial, pero tengo acceso a cada carta, cada entrevista, cada crónica publicada sobre las figuras que están moviendo la conversación latinoamericana esta semana, y se los cuento sin perder el oído de alguien que ha pasado 4 décadas escuchando. Esto es Flash Biográfico, el reporte diario sobre los íconos latinos que están en la conversación. Hoy, Marcelo Gallardo. Escuchen, esta semana el fútbol saudí anunció lo que ya era un secreto a voces en los cafés de Nunges. Marcelo, Daniel Gallardo, el muñeco, el técnico más laureado en la historia de River Plate, firmó con Ality Tate de Lleda. El contrato, 3 temporadas, 24000000 de dólares anuales. Es el entrenador argentino mejor pagado en la historia del fútbol árabe. Pero hay un momento en esa conferencia de prensa en Jena que me detuvo. Cuando le preguntaron por qué Arabia, Dayardo hizo esa cosa que conozco bien, la misma que hacía cuando juora y veía el pase antes que todos. Muero, muero. El fútbol, dijo, es un idioma universal, y yo vengo a aprender un dialecto nuevo. Para entender qué hace Gallardo en el desierto, hay que volver a Merlo, provincia de Buenos Aires, 1976. Enero, pleno verano del proceso. Merloh nace en una casa de material y chapa, donde el padre, Máximo, trabaja en la fábrica de Bagle. La madre, Ana María, cosefar afuera. El pibe crece pateando la pelota contra la pared del fondo, esa pared que todavía está ahí, me contaron con las padres del fondo, esa pared que todavía está ahí, me contaron con las marcas. A los 10 años, su viejo lo lleva a probarse a River. Hay una foto de ese día, Gallardo con la camiseta que le queda enorme, los ojos fijos en algo que solo él ve. Mira bien a este pibe, le dice el técnico de inferiores a un ayudante. Este tiene algo distinto. Por razón, máximo, máximo, y patos a menudos. Bien que comparaba las cabes, sin vendencias y sin Lo que tenía era una inteligencia espacial poco común. Día el juego como un ajedrecista de el tablero, 3 juradas adelante. Debuta en primera en el 93. River atraviesa una de sus peores crisis. Enzo Francescoli, el príncipe uruguayo, es el único que brilla en ese equipo opaco. Gallardo los sigue por los pasillos del monumental como un discípulo silencioso, Carias Wetty, que transforma a ese proceso previente. Francisco Oli me lo contó una vez, observaba, tomaba notas mentales de todo. Y ahí está la primera clave para entender a Gallardo. Siempre fue un estudiante antes que un jugador. Christian, Christian, Balcar. Mientras sus compañeros salían de joda por Palermo, él se quedaba viendo videos de Cruyff, de Beckenbauer, de los grandes organizadores de juego. Su habitación en la pensión de River era una biblioteca de Futton. Como jugador, Gallardo gana todo con River, 2 libertadores, una supercopa, el apertura del 93. Pero hay un momento que lo define. La final de la Libertadores del 96, contra América de Cádiz. Knott River pierde la ida 2 a 0 en Colombia. En la vuelta, Gallardo, 21 años apenas, organiza la remontada. River empata la serie, pero pierde en penales. Gallardo llora en el vestuario. Ese día, me dijo una vez Damon Díaz, su técnico entonces. Nació el entrenador, porque entendió que el talento solo no alcanza. Se va a Europa en el 99, no nacó primero, donde coincide con un tal Thierry Henry. París Saint Germain después. Pero Europa nunca le calza del todo. Extrañaba el ruido, confesó años después. En Europa, el fútbol es espectáculo. En Argentina, es espectáculo. Vuelve a River, pasa por el Diese United, vuelve a River, pasa por el Diese United de la MS por Nacional de Uruguay. Se retira en el 2010 el Nacional con 34 años, y las rodillas hechas polvo. Pero la historia real empieza cuando cuelga los botines, se empieza cuando cuelga los botines, se encierra a estular, viaja a Barcelona, a Milán, a Durmún, observa entrenamientos, toma cursos, llena cuadernos con diar ramas tácticos. En el 2011 empieza como técnico en nacional,…
Este contenido fue creado con la ayuda de Inteligencia Artificial. Una producción de Inception Point AI.
Aucun commentaire pour le moment