La lección de una niña de cinco años / Reflexiones cristianas
Impossible d'ajouter des articles
Désolé, nous ne sommes pas en mesure d'ajouter l'article car votre panier est déjà plein.
Veuillez réessayer plus tard
Veuillez réessayer plus tard
Échec de l’élimination de la liste d'envies.
Veuillez réessayer plus tard
Impossible de suivre le podcast
Impossible de ne plus suivre le podcast
-
Lu par :
-
De :
À propos de ce contenu audio
A veces creemos que las grandes lecciones de la vida
vienen de personas con experiencia,
con estudios,
con años encima. Pensamos que para enseñarnos algo importante
hay que haber vivido mucho,
haber sufrido mucho,
haber entendido mucho. Pero de vez en cuando,
la vida nos descoloca. Y nos recuerda
que la sabiduría
también puede venir
de quien apenas está empezando a vivir. Hoy, la lección no viene de un adulto.
Viene de una niña de cinco años.
Ella se llama Sunshine
Asiste a una escuela en los Estados Unidos. En su colegio,
los alumnos pagan una pequeña cuota mensual
para poder tomar leche durante el día. Los padres de Sunshine cumplían con ese pago.
Ella nunca había tenido problema. Pero un día, Sunshine se dio cuenta de algo. Una de sus amigas
nunca tomaba leche. Al principio pensó que era casualidad.
Luego entendió la razón. Los padres de su amiga
no habían podido pagar. Y poco a poco,
Sunshine descubrió algo todavía más duro: Su amiga no era la única.
Había varios niños
que pasaban hambre en su escuela.
Cada vez que podía,
Sunshine compartía su vaso de leche. Un sorbo para ella.
Un sorbo para su amiga. Pero había un problema. Eso no alcanzaba. Y Sunshine, con solo cinco años,
entendió algo que muchos adultos no quieren ver: Si el problema es más grande,
el gesto también tiene que crecer.
Entonces decidió hacer algo. Cada vez que recibía monedas —
de sus padres,
de su abuela —
no las gastaba. No pedía juguetes.
No pedía dulces. Iba directo a su alcancía
y las guardaba. Pasaron los meses. Y un día,
Sunshine le pidió a su abuela que la ayudara
a romper la alcancía. Su abuela le preguntó, con una sonrisa: “¿Qué juguete te vas a comprar con tus ahorros?” Sunshine la miró
y respondió con total naturalidad: “Es para la leche de la escuela.” La abuela, confundida, le dijo: “Pero si ya pagaron tu leche…” Y entonces llegó la frase
que lo cambió todo: “Es para los niños
que no tienen dinero para comer.”
religion, iglesia_cristiana_cerca_de_mi, iglesia_cristiana, iglesia_evangelica_cerca_de_mi, iglesia_evangelica, iglesia_de_cristo
iglesia_pentecostal_cerca_de_mi, iglesia_hispana_cerca_de_mi, estudios_biblicos_online, paginas_cristianas, devocionales_cristianos_para _mujeres, iglesia_evangelica_cristiana_espiritual, iglesia_alianza_cristiana_misionera, roca_project_podcast, podcast_entrevistas, podcast_cristianos
Vous êtes membre Amazon Prime ?
Bénéficiez automatiquement de 2 livres audio offerts.Bonne écoute !
Aucun commentaire pour le moment