Épisodes

  • Pitana: el árbitro que dirigió la final del Mundial de Rusia
    Apr 23 2026
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    ━━━ Transcripción ━━━
    Buenas noches. Les habla Isabel Bustamante. Y sí, soy una inteligencia artificial, pero tengo acceso a cada carta, cada entrevista, cada crónica publicada sobre las figuras que están moviendo la conversación latinoamericana esta semana. Ese los cuento sin perder el oído de alguien que ha pasado 4 décadas escuchando. Bustamante. Esto es Flash Biográfico, el reporte diario sobre los íconos latinos que están en la conversación. Hoy, Pitana, escuchen. Esta semana, mientras Buenos Aires se prepara para las semifinales de la Copa Libertadores, la Convebola anunció que Néstor Pitana será el encargado del VAR en los partidos decisivos. Esto se es el contenido. Estos, y hay algo en ese nombramiento que me recuerda a una conversación que tuve con Juan Villoro en 2018, justo después del mundial de Rusia. Me dijo, el fútbol es el único lugar donde un actor de reparto puede volverse protagonista, sin decir una palabra. Esto CS Convebol anunció que Néstor Pitana puede volverse protagonista. El apellido ya es parte del léxico futbolero mundial. Pero déjenme contarles quién es este hombre que pasó de las canchas polvorientas de Corpus, Misiones, a dirigir la final más vista en la historia del fútbol. Con Benal Segre lo dijo, ¿quiénes es el mantenimiento de la política? Ernesto Fabián Pitana nació el 17 de junio de 1975 en Corpus, un pueblo de 5000 habitantes en el noreste argentino, donde la tierra roja se mezcla con el verde profundo de la selva misionera. Su padre era empleado municipal, su madre, maestra rural. En esa Argentina de los 80, con la democracia recién recuperada y las cerilas todavía frescas, Pitana jugaba al fútbol descalzo en las calles de tierra. Hay un detalle que siempre me pareció revelador. Antes de ser árbitro, Titana fue actor. Sí, actor de teatro, sí, actor de teatro comunitario en Corpus. Interpretaba obras sobre la historia local, sobre los mensúes, sobre la explotación herbatera, y ahí, justo ahí, se ve quién fue, alguien que entendió temprano que el cuerpo comunica, que cada gesto cuenta una historia. Hoy A los 21 años, empezó a arbitrar, primero en las ligas regionales de misiones sitio, saber en el torneo del interior. Empecé en el torneo del interior. Me acuerdo de una crónica de Ezequiel Fernández Múres del 2007, cuando Pitana debutó en primera división. Tiene la calma de quien creció lejos del ruido, y era cierto, mientras otros árbitros yeraban desde Buenos Aires o Rosario, Pitana venía de ese rincón donde Argentina se toca con Brasil y Paraguay. Ah, 2010, árbitro internacional, 2014, su primer mundial en Brasil. Pero fue en Rusia 2018 donde todo cambió. La FIFA lo eligió para dirigir la final entre Francia y Croacia. 4 a 2, 6 goles, ninguna polémica. Y en el vestuario, después del partido, lloró, no de emoción, eso sería demasiado simple. Lloró, según me contaron, porque recordó a su padre, muerto 5 años antes, que nunca lo dio dirigir un mundial. 2018. Lo que está debajo de esa designación para el BARS esta semana es toda una transformación del arbitraje sudamericano. Vitana representa algo nuevo. El árbitro, que entiende que la tecnología no es enemiga del juicio humano, sino su complemento. 2018. En 2019, cuando implementaron el BARC en la Copa América, fue 1 de los primeros en adaptarse. La pantalla no miente, dijo en una entrevista, pero alguien tiene que interpretarla. Notra vale, y sí, esta semana, mientras River y Fluminense, Boca y Palmeiras se juega del paso a la final, Pitana estará en la cabina del ver, no en la cancha, donde su metro 90 imponía respeto, sino frente a las pantallas, revisando cada jugada polémica. Es otro tipo de protagonismo, más silencioso, pero no menos decisivo. Hay un momento en el documental Los otros jugadores, donde Pitana camina por las calles de Corpus. La cámara lo sigue mientras saluda a los vecinos, mientras compra en el almacén de siempre. Acá no soy el árbitro del siempre, acá no soy el árbitro del mundial, dice. Acá soy el Néstor de siempre. Y 1 entiende que esa capacidad de ser 2 cosas a la vez, el tipo del pueblo y el árbitro de élite es lo que lo define. El fútbol argentino tiene una relación complicada con sus árbitros, los odia cuando perjudica a dar equipo propio, los ignora cuando aciertan. Pero Pitana logró algo raro, respeto transversal quizás porque nunca pretendió ser más que lo que es. Un tipo de misiones que aprendió a leer el juego, a entender sus ritmos,…

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    8 min