Épisodes

  • “¡El Señor ha Resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado! ¡Aleluya!”
    Mar 28 2024
    La celebración del domingo de Pascua comienza en la noche del sábado, con la Vigilia Pascual, extensa celebración en la que los signos del fuego y el agua, así como las lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento, preparan a la liturgia de los sacramentos de la Iniciación cristiana: bautismo, confirmación y comunión. Todos los bautizados renuevan sus promesas bautismales, reafirmando su renuncia a Satanás y profesando su fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y en la Iglesia. Mi reflexión a propósito de la Vigilia Pascual. Bendiciones y muy Felices Pascuas de Resurrección. + Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.
    Afficher plus Afficher moins
    10 min
  • «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Marcos 15,34). Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.
    Mar 22 2024
    Para nosotros, creyentes, y para muchos que no lo son pero que se dejan tocar por este relato, el grito de Jesús estremece. Es desconcertante. Es perturbador. Que los hombres abandonen o, directamente, que rechacen a Jesús, puede tener muchos motivos… miedo, incomprensión, ingratitud, decepción, de parte de los discípulos y de la multitud. De parte de las autoridades, enceguecimiento, cerrazón, abuso de poder. Pero… ¡el Padre! ¿No responde el Padre al grito de Jesús? Mi reflexión sobre el relato de la Pasión según san Marcos (14, 1-15, 47), Domingo de Ramos, 24 de marzo de 2024, ciclo B. Bendiciones. + Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay
    Afficher plus Afficher moins
    10 min
  • “Cuando yo sea levantado en alto ... atraeré a todos hacia mí” (Juan 12,20-33). 5to. Dgo. de Cuaresma
    Mar 14 2024
    “Cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí” (Juan 12, 20-33). ¿Sabía Jesús que caminaba hacia la cruz? El evangelio de Marcos, el más antiguo, nos muestra que Jesús se va identificando con el “Servidor sufriente”, anunciado por el profeta Isaías, que salvaría a su pueblo a través del sufrimiento. En ese evangelio, tres veces anuncia Jesús su pasión. Tres veces también, en el evangelio de Juan, encontramos el anuncio de Jesús de que Él, “el Hijo del hombre”, va a ser levantado en alto, aludiendo a su crucifixión. Pero Jesús no solo será levantado en la cruz, como signo de salvación; será también levantado de la muerte en su Resurrección, poniendo en obra la salvación, resucitando el primero de entre los muertos. Mi reflexión sobre el Evangelio de este domingo 17 de marzo de 2024, V de Cuaresma, ciclo B. Bendiciones. + Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.
    Afficher plus Afficher moins
    10 min
  • “El que obra conforme a la verdad se acerca a la luz” (Juan 3,14-21). 4to. domingo de Cuaresma.
    Mar 8 2024
    La verdad que Jesús ofrece no es simplemente la verdad sobre un hecho, algo para afirmar o negar, creer o no creer. La verdad de la que Jesús habla es un profundo llamado. Escuchar la voz de Jesús no significa simplemente escucharlo de cuando en cuando, ver qué dice hoy: “escucharlo” significa recibir su Palabra en el corazón y ponerla en práctica, en el seguimiento de Jesús. Mi reflexión sobre el Evangelio de este domingo 10 de marzo de 2024, IV de Cuaresma, ciclo B. Bendiciones. + Heriberto, Obispo de Canelones.
    Afficher plus Afficher moins
    10 min
  • “No hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio” (Juan 2,13-25). Tercer domingo de Cuaresma.
    Mar 1 2024
    El templo de Jerusalén era la sede de la presencia de Dios en medio de su pueblo. Dios no estaba “encerrado” en el templo. Él está siempre presente en todas partes. Pero la presencia en el templo era un don especial para su pueblo elegido. Sin embargo, la encarnación del Hijo de Dios trae una nueva forma de presencia. Dios se hace presente en su Hijo, en su cuerpo, su realidad humana de verdadero hombre. Esto valía para Jesús en su vida terrena. ¡Cuánto más vale para su cuerpo resucitado! Y esa presencia de Dios se prolonga en su Cuerpo y Sangre presentes en el pan y el vino consagrados en la Misa, presencia real de Jesús resucitado. Y se prolonga también en la Iglesia, Cuerpo de Cristo, que lo hace presente en el mundo. Mi reflexión sobre el evangelio de este III Domingo de Cuaresma, ciclo B, 3 de marzo de 2024. Bendiciones. + Heriberto, Obispo de Canelones.
    Afficher plus Afficher moins
    10 min
  • “Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo” (Marcos 9,2-10). 2do. domingo de Cuaresma.
    Feb 23 2024
    Jesús se transfigura ante tres de sus discípulos. Aquellos que habían quedado confundidos por el anuncio de su muerte, pueden ahora contemplarlo glorioso, en un anticipo de su resurrección. Pero la transfiguración de Jesús no sólo anuncia su resurrección, sino la nuestra. Seremos transfigurados a su propia imagen. Más aún, comenzamos a experimentar esa transformación en nuestra propia vida, al crecer en nuestra unión con Jesús. Nuestra conversión es un proceso de transfiguración interior que nos prepara para participar un día de la vida de Dios. Mi reflexión sobre el evangelio de este II Domingo de Cuaresma, ciclo B, 25 de febrero de 2024. Bendiciones. + Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay
    Afficher plus Afficher moins
    10 min
  • “Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían” (Marcos 1,12-15). 1er Domingo de Cuaresma.
    Feb 15 2024
    Jesús, viviendo entre las fieras y servido por los ángeles, es la imagen de la humanidad reconciliada con Dios y con la creación. Habiendo vencido al tentador y habiendo experimentado el consuelo de la presencia de los ángeles y del amansamiento de las fieras, Jesús entra de lleno en su misión. Nos ponemos en su mano y le pedimos que nos ayude a superar las muchas tentaciones que nos rodean. Mi reflexión sobre el evangelio de este primer domingo de Cuaresma, ciclo B, 18 de febrero de 2024. Bendiciones. + Heriberto, Obispo de Canelones.
    Afficher plus Afficher moins
    9 min
  • «Si quieres, puedes purificarme» (Marcos 1, 40-45). 6to. Domingo durante el año, Jornada Mundial del Enfermo.
    Feb 8 2024
    Hoy, el evangelio del VI domingo durante el año nos presenta la curación de un leproso. Pidamos al Señor, por la intercesión de nuestra Señora de Lourdes, la sanación no solo de nuestras dolencias físicas, sino, sobre todo, de las enfermedades que afectan nuestro interior, las heridas que nos apartan de Dios y de nuestros hermanos. Digamos al Señor, junto con el leproso del evangelio, esa palabra de fe que motiva la intervención de Jesucristo: «Si quieres, puedes purificarme».
    Afficher plus Afficher moins
    10 min