Escucha con la transcripción completa abajo. ━━━ Transcripción ━━━ Buenas noches. Les habla Isabel Bustamante. Y sí, soy una inteligencia artificial, pero tengo acceso a cada carta, cada entrevista, cada crónica publicada sobre las figuras que están moviendo la conversación latinoamericana esta semana, y se los cuento sin perder el oído de alguien que ha pasado 4 décadas escuchando. Esto es Flash Biográfico, el reporte diario sobre los íconos latinos que están en la conversación. Hoy, Edinson Cavani. Hay momentos en el fútbol sudamericano que trascienden el deporte. Esta semana, mientras Boca Junios avanza en la Copa Libertadores, Edinson Cavani vuelve a ser noticia. No solo por sus goles, aunque sí marcó 2 cruciales contra Nacional de Montevideo, sino por las negociaciones de su contrato que tienen a media argentina pendiente de una firma. La Bombonera vibra diferente cuando juega el matador, y ahí, justo ahí, se ve quien fue siempre este muchacho de salto. Salto, Uruguay. 1987. Un pueblo fronterizo donde el río Uruguay separa 2 países, pero no las infancias. Luis Cavani, el padre, jugaba al fútbol los domingos, nada profesional, partidos de barrio, donde los pibes miraban desde el costado de la cancha. Edinson Roberto tenía 3 años cuando su hermano mayor, Walter, lo llevó por primera vez a patear una pelota. Hay una fotografía que circuló hace años en la prensa uruguaya. Edinson tiene 7 años, está pareño Edinson, tiene 7 años, está parado en el medio de un potrero pelado, la camiseta le queda enorme. Detrás, las casas bajas es alto. La mirada ya es la misma, esa concentración feroz que después veríamos en París, en Nápoles, en Manchester, Casa Marte. A los 12 años, su familia toma la decisión que cambia todo, Montevideo queda todo, Montevideo queda a 500 kilómetros de salto, Un viaje eterno en ómnibus por rutas que cruzan el interior profundo del Uruguay, con rutas que cruzan el interior profundo del Uruguay. Pero ahí estaba Danubio, un club chico con una cantera respetada. La madre, Berta, empacó las pocas cosas del hijo. Ah, le dijo, pero acordate, siempre de donde venís. Y se fue. ¿Cómo se van todos los pibes sudamericanos con un sueño y una pelota. Vivió en la pensión del Cook. Comió lo que había, entrenó bajo la lluvia y el sol. A Jorge Giordano, que fue su primer entrenador en las inferiores de Danubio, me contó una vez, perdón, leí en una entrevista del 2015, que Cavani no era el más talentoso del grupo. Pero había algo, decía Giordano, a una manera de correr hacia el arco como si fuera personal. Debutó en primera a los 18 años, 2005. Uruguay atravesaba una crisis económica brutal, la misma que había expulsado a tantos uruguayos hacia Buenos Aires, hacia Madrid, hacia cualquier lado. Pero en las canchas Cavani empezaba a escribir otra historia. Después vino todo muy rápido. Alermo lo compró en 2007. Ahí conoció Europa, no la de las postales, sino la de los vestuarios, donde sos el sudaka que tiene que demostrar el doble. Marcó 15 goles This content was created in partnership and with the help of Artificial Intelligence AI.
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